La victoria es más dulce cuando es inesperada
Pese a lo poético del título, vengo a decir que tenía la pantalla del portátil jodida y yo solito la he arreglado desmontando el notebook y apretando los cablecitos. Soy un puto amo.

PD: de casualidad que he recordado que tenía tumblr. Quizás me dé por subir mis movidas, diseños, y demás basura que genero periódicamente. Fijo que no lo haré.
¡Oigan! ¿Pero qué es esto…?

Antes de nada, el protocolo: olawenas, este es mi ¿blog? personal, por lo que hablo por mí y no por el club electrónico al que represento ([spam] www.giants-gaming.es [/spam]). Puede que no parezca serio, pues no pretendo serlo. Símplemente doy rienda suerta a mis verborréicos dedos y escribo según me sale. No pretendo nada con este blog, tan solo matar el tiempo de un fin de semana aburrido y repleto de lluvia.
Perdón por el título, he puesto lo primero que se me ha pasado por la mente.
Hoy he visto parte de la entrevista a Sergio Benet (responsable del proyecto Aprenderstarcraft2.es) realizada por Suri (David Suriñach) en el IFNG de Madrid y entre muchas cosas en las que llevaba más razón que un santo, ha dicho algo que me ha hecho pensar un poco, unos 90 segundos sobre el tema.
Ha comentado que los flameos eran lo más amateur que había y… No recuerdo bien las palabras exactas, pero a fin de cuentas hablaba sobre la imagen que dabamos de los e-games (término que considero erróneo, puesto que un electronic game es un videojuego, y la actividad competitiva se denomina electronic sport, creo que hasta Sundance DiGiovanni acabó por utilizar esa expresión… Bueno, cierro paréntesis y sigo con lo que me trae aquí) al no gamer y a las empresas.
Esto me ha hecho reflexionar sobre que todas las personas involucradas con los e-Sports, ya sean jugadores, trolls, managers, periodistas o cuentas fakes, todos, toditos, somos embajadores del gaming.
¿Que somos qué? U mad bro? No, no estoy mad. El futuro del gaming pasa por que su práctica se normalice en la sociedad; que sea una afición, no voy a decir bien vista por todos, pero que si deje de resultar rara y freak para la gente que no la practica. Que le digas a un amigo que juegas al Starcraft 2 en un equipo y este no te mire con cara de:

Vivimos en una sociedad llena de prejuicios, y lo que necesitamos es que todos los que hacemos algo en el gaming, por muy ínfima que sea nuestra participación, demos una gran imagen sobre el mismo. No digo que seamos pros y lo ganemos todo, ojo, que habrá alguno (si alguien lee esto, claro está) que dirá eso. Sino que cuando venga una empresa, o una persona indagando sobre el gaming, y entre en un foro o una web de noticias, vea a gente NORMAL, haciendo comentarios NORMALES y actuando con NORMALIDAD (mayúsculas ftw). Debemos quitarnos de encima el estereotipo de obesos mórbidos asociales y mostrarle a la gente que el gaming competitivo es algo que únicamente se diferencia del fútbol en que en vez de jugar con una pelota, usas un pad o ratón.
Si todos los que formamos la comunidad gamer actuamos como auténticos imbeciles en los foros, flameando y diciendo tonterías por doquier, dejando de actuar como personas normales, cuando venga un extraño a informarse saldrá corriendo al ver la jungla que hay montada. Y eso es precisamente lo contrario de lo que necesitamos.
Nosotros somos quienes estamos construyendo el futuro deporte electrónico, y no basta con apoyar a la LVP, ESL y al tito pancho (cosa que a dia de hoy sigue sin hacerse, porque vaya tela con las comunidades de xbox y SC2 en la LVP, que juegan -3 retos…), hace falta mostrarle a los demás que no mordemos, que somos gente normal que sale de fiesta los Jueves, Viernes y Sabados, que tenemos nuestras parejas y vivimos vidas normales, pero que cada dia le echamos una o dos horas compitiendo en un videojuego, en vez de estar viendo la tele.
No sé vosotros, pero a mi me queda poco tiempo en el gaming y me gustaría cuando me retire (además de haber sido el eMourinho) dejar atrás un mercado consolidado, en donde las empresas quieran invertir de motu propio, sin que tengas que ir a venderles la moto como pasa hoy en dia, y que además la gente no te mire raro cuando digas: este finde no puedo quedar porque me voy a Barcelona a una exhibición de FIFA.
De vosotros depende, malditos seais todos, en especial Jota-uno que ahora debe de estar disfrazado de paladín de nivel 70 y empapado hasta las trancas.
Los temas serios los trataré en los blogs de www.Giants-Gaming.es, que es donde debo mostrar mi lado más formal.
PD: si, soy más falso que un euro de madera, problem?
Debería escribir otra entrada en este “blog”… Sugerencias sobre el tema que debería tratar?
Sigo a lo mio de mientras.
¿Y ahora qué?
Pues eso es lo que me pregunto yo. Este fin de semana se nos ha servido un pequeño aperitivo cuya receta deja ver lo que será la LVP: materia prima de calidad, innovación, ganas y hasta si me apuras, estilo (pedazo de camiseta de “Life is a Game” que llevaba el Sr. Quintana).
Nos han presentado un videojuego de pistolitas que se juega en una consola con gamepad llamado Halo: Reach que, oye, ahora que me fijo, pues está gracioso, ¿no? Hemos visto como unos chavales, salidos de Dios sabe dónde, salían por un streaming jugando y siendo entrevistados por un comentarista inexperto que ha sabido transmitir al público la sensación de que estaban viendo algo realmente competitivo.
Y ahora os pregunto: ¿ha sido entretenido?
Os lo pregunto porque, por si no os habéis dado cuenta, el futuro del deporte electrónico es el espectáculo, y para que exista espectáculo, debe existir gente dispuesta a ofrecerlo, otros a mostrarlo y finalmente, gente que quiera verlo. Ahora que paro un segundo y me bebo un sorbo de Nestea Sin Azúcar, me he dado cuenta de que esa frase está cogida con alfileres, así que voy a detallarla un poco más.
Gente dispuesta a ofrecer espectáculo: véase los propios jugadores. Para que exista espectáculo no sólo debe haber un videojuego competitivo detrás, sino que debe ser jugado por personas con sentido de la competitividad. Y voy a deciros lo que no es el sentido de la competitividad: tirar la toalla cuando el equipo no funciona como quieres.
La constancia es la madre de todos los éxitos, y precisamente, brilla por su ausencia en dos de las comunidades más grandes de nuestro país: Counter Strike y Source.
Gente dispuesta a mostrar el espectáculo: organizadores de eventos y torneos. Los organizadores no son más que meros vehículos de conexión entre la competición y el espectador. Cuidado, no intento desmerecerlos, al contrario: la labor que realizan es la más complicada, porque deben lidiar con jugadores de todo tipo, ser capaces de convertir algo tan simple como un enfrentamiento por equipos en algo entretenido de ver, y, si sale mal, dar la cara ante los inversores o patrocinadores.
En definitiva: se comen todo el marrón.
Gente dispuesta a ver el espectáculo: nosotros. Todos los seguidores de los deportes electrónicos o jugadores tenemos el deber moral de apoyar cualquier iniciativa que realmente beneficie al desarrollo de la comunidad. Si no te gusta ninguno de los juegos de la liga, pues mira, mala suerte macho. Pero lo que no se debe hacer en ningún momento es llorar por los foros para que metan a tu juego porque desde tu punto de vista consideres que es mejor que todos esos juntos, o poner comentarios destructivos, o simplemente dudar de la seriedad del proyecto, y menos cuando tu conocimiento sobre negocios y deportes electrónicos es tan limitado como mi puntería con el AWP.
Si lo quieres: lucha por ello demostrándole a los demás que tu comunidad es tan buena o más que las que ya hay en la LVP; pero no con palabras, sino con hechos.
Si te da igual: apoya, que no te cuesta nada y al menos harás algo bueno por los demás.
Y si no te gusta: no mires y punto. Pero no molestes.
Tras esta explicación, vuelvo a preguntar: ¿Y ahora qué?. La respuesta es simple: la LVP va a cocinar un plato con los ingredientes que le dé la comunidad, y tanto jugadores, clubes como espectadores tenemos dos opciones: degustarlo o rechazarlo. Lo que no se puede hacer es quedarse en un término medio.
Especial hincapié me gustaría hacer en los clubes, ya que son los que (en teoría) ayudan tanto a jugadores como empresas patrocinadoras en crecer en este mercado. Los clubes tienen el DEBER de buscar el talento oculto y potenciarlo, no de robarlo. Y no lo digo porque me apetezca o porque este fin de semana un tipo intentase fichar un equipo de GIANTS (hecho que lejos de molestarme me halaga), sino porque si fichas un equipo ya conocido y consolidado, no estarás aportando nada nuevo ni regenerando a la comunidad, y si no se regenera ni aumenta la comunidad, estaremos cometiendo los mismos errores que nos han llevado a nuestras horas más bajas en el deporte electrónico español.
Los clubes tienen la capacidad de darle caras nuevas a la scene, aprovechémoslo sin miedo a equivocarnos. Si no ganas una liga, al menos te habrás ganado el aprecio y el respeto tanto de tus jugadores como de la comunidad, ¿no es eso suficiente?.
En mi humilde opinión, prefiero que mis jugadores me recuerden como el tipo que intentó ayudarles a ellos y a la comunidad antes de que la comunidad me recuerde como el tipo que intentó ayudar sólo a su club.
Receta para que un videojuego se incluya en los eSports
Desde hace días, parece que me haya contagiado por el espíritu de Arguiñano, modelando una receta que permita calificar un juego como eSport. Y no va enfocada a gente que trabaja en el gaming, ya que por mucho que lo intentemos, no somos nadie para incluir o calificar juegos como eSports, en ésto influyen dos entes, primero las desarrolladoras, segundo las comunidades, las primeras como artistas, las segundas como críticos de arte con barroco bastón en una mano y soga en la otra.
Los que trabajamos para los eSports, siguiendo con la comparación que mi mente me ha permitido hacer, somos meros marchantes de arte, que podemos aconsejar a los artistas cómo hacer un producto que pueda sirva lo que buscan o mostrar a los críticos cuán de bueno tiene lo que les mostramos, aunque en útima instancia ellos decidirán si realmente es bueno o invitarán al artista a ponerse el rudo collar que llevan en la mano. Forzar ésto se intenta, pero no se debería conseguir.
Continúa tras el salto.







































